Viajes

He estado varias veces en Normandía, además de que sea un apasionado del tema bélico, casualmente, motivos familiares me reclamaban por allí. Una mañana decidimos acercarnos al cementerio alemán de La Cambe.

Ajusto el GPS, le digo a dónde quiero ir y me pongo en camino. En realidad es muy fácil, queda a un lado de la autopista que une Caén y París.

Antes de llegar por una carretera secundaria ya percibimos que hasta los árboles parecen estar tristes. Algo se percibe en el ambiente y es que casi 22.000 personas enterradas en un mismo sitio tienen que marcar de alguna manera.

Al llegar al aparcamiento vemos varios coches alemanes aparcados y algunos grupos familiares, abuelos, nietos, padres, por los alrededores. El silencio es impresionante. Tan solo se oyen los pájaros, y tampoco demasiado.

El cementerio de La Cambe contiene los restos, como he dicho antes, de casi 22.000 alemanes caídos en Normandía. La mayoría de ellos el día D. Antes de que se inaugurara el cementerio, en 1961 estaban enterrados en pequeños cementerios y algunos ni eso, en el lugar dónde cayeron.

Junto al cementerio hay una pequeña exposición en la que se exponen algunos objetos personales de los soldados alemanes, como diarios, documentación asi como fotografías de antiguos enterramientos antes de que se inaugurara este. Por supuesto no se ve por ningún lado ninguna imagen o símbolo que recuerde al nazionalsocialismo. Muchos de los aqui enterrados pertenecieron a las SS pero tampoco hay nada que lo indique.

Las fotos estan tomadas por mi. El día era gris y amenazaba tormenta, cosa que ocurrió, con abundante aparato eléctrico.

Entrada al cementerio:

Llama la atención el perfecto estado de conservación de las instalaciones. Todo impecable.

Placa en la entrada.

 

Visión general del cementerio

 

Algunas tumbas tenían flores frescas.

 

Túmulo central.

 

Otra vista.

 

En esta tumba podemos ver que hay un soldado al que no se ha podido identificar y otro que tenía 19 años el día que murió.

 

Cuando terminamos la visita una fuerte tormenta caía sobre el cementerio. El aparato eléctrico era impresionante, lo cual hacía que la visita fuera aun más especial.
Como he dicho al principio del hilo, 22.000 almas ahí enterradas tienen que marcar de alguna manera.