Historias II GM

Eran las 02:41 de la mañana del 7 de mayo de 1945, en los cuarteles aliados en Reims, Francia, el general Alfred Jodl, jefe del OKW, firmó el acta de rendición incondicional para todas las fuerzas alemanas ante los Aliados. En la rendición podía leerse «todas las fuerzas bajo el mando alemán cesarán las operaciones activas a las 23:01 horas, hora de Europa Central, el 8 de mayo de 1945». La noticia de la rendición se extendió por toda Europa, las celebraciones en las grandes y pequeñas ciudades en todo el mundo aliado que habían sufrido aquellos años se dispararon sin control… Bueno, en todo el mundo, no. Stalin, enojado al saber de la rendición en Reims ante ingleses y norteamericanos (y.. ¡¡franceses!!), exigió una rendición incondicional y expresa ante los soviéticos, aun cuando en dicha firma había un representante soviético en ella, y suspendiendo cualquier celebración hasta que no se hubiera hecho efectiva esta, cosa que se hizo el 9 de Mayo. Y realmente continúa siendo así. El V-E victoria en Europa se celebra el día 8 para los aliados occidentales, y el 9 en los territorios “liberados” por la antigua Union Soviética, estableciendo separaciones, ya patentes desde hacía algunos años, entre los supuestos aliados contra la Alemania Nazi.

Rendición en Reims

Rendición en Reims


Realmente, aunque son estas las fechas de la rendición alemana, los distintos frentes se habían venido desmoronando rápidamente y desde la fecha del suicidio de Adolf Hitler, 30 de Abril, las rendiciones se habían sucedido a lo largo de todos ellos. Así el 4 de Mayo, el mariscal Montgomery recibía la rendición incondicional de todas las fuerzas en Holanda, noroeste de Alemania y Dinamarca, en Luneburg, cerca de Hamburgo, (en http://www.britishpathe.com/video/surrender-by-germans se puede ver un pequeño video de este momento).
Antes, el 1 de Mayo, el general de las Waffen SS Karl Wolff y el general Vietinghoff aceptaban la derrota y rendían todas las fuerzas alemanas, y las italianas fascistas que seguían luchando con ellos, a los aliados. Al día siguiente era Berlín quien capitulaba, seguido el tres de Mayo por Hamburgo, Bremen, Sajonia y Turingia, y el 5 la Kriegsmarine recibe la orden del almirante Doenitz de suspender todas las operaciones y regresar a sus bases, entregándose también todas las fuerzas en Noruega. Ese día 5 de Mayo comienza también un levantamiento en Praga contra las tropas alemanas, que acabará con una venganza sangrienta en Checoslovaquia contra los ciudadanos de origen alemán ó étnico alemán, de la que se desconocía hasta hace no mucho tiempo, la magnitud y crueldad con la que se aplicaron. El 6 era Goering el que se rendía al general Spaatz, así como la “Festung Breslau”, la fortaleza de Breslau la que se rendía, después de haber resistido las oleadas del Ejército Rojo durante varios meses. Y, al fin, llegada la noticia de la rendición del 8 de Mayo, cayeron el resto de los bastiones que aun resistían en puntos de toda Europa, desde la bolsa de Kurlandia, hasta los puertos de Dunkerke, Saint Nazaire (el 11 de Mayo!!), Lorient, Rochelle, y las islas británicas Guernesey y Alderney en el Canal de la Mancha.
Documento de la rendicion

Documento de la rendicion firmado el 7 de Mayo por Jodlde la rendicion


Aunque hubo algunos enfrentamientos hasta casi final de Mayo y los últimos soldados alemanes, custodios de una estación meteorológica en la isla noruega de Svalvard, fueron encontrados en el mes de Septiembre por unos pescadores de focas, el Reich de los Mil Años había dejado de existir. Al terminar la guerra en septiembre de ese mismo año, se habían extinguido las vidas de más 60 millones de personas, movilizado a más de 100 millones en 30 países distintos, en una guerra total (Totaler Krieg, término basado en una expresión del ministro de propaganda Goebbels durante un discurso ante enfervorizados oyentes), que hizo que, como nunca antes, se aunaran los esfuerzos económicos, industriales, humanos y científicos de las naciones beligerantes como nunca antes (y hasta ahora), se había visto.
Portada del ABC el 08 de Mayo de 1945

Portada del ABC el 08 de Mayo de 1945


Lamentablemente, el final de esa guerra no acabó con las guerras, ni tan siquiera la amenaza de la destrucción nuclear pudo conseguir que los poderes que más reforzados salieron de la contienda, la URSS y USA, se enzarzaran en una “Guerra Fría”, que aunque no llegó al enfrentamiento directo entre dichas potencias, si movieron sus peones para mantener bien caliente lo que siempre ha provocado las guerras: la ambición… Pero de la posguerra hablaremos otro día. Recordemos esta fecha, como lo que es, el fin de la barbarie más atroz que ha parido la “humanidad”. ¡Que no olvidemos de lo que somos capaces! ¡Feliz V-E!

 

El Gueto de Varsovia fue el más grande de todos los establecidos en la Europa ocupada por los nazis durante la II Guerra Mundial. En 1940 se cercó una extensión de poco más de 3 Km2 para recluir a la población judía de Varsovia y sus alrededores, unos 400.000. Fueron tres años de hambre, enfermedades, deportaciones al campo de exterminio de Treblinka… que culminaron con el levantamiento del gueto. En mayo de 1943, tras sofocar el levantamiento los nazis, el balance era desolador… más de 300.000 judíos habían muerto.

Gueto

Dentro del gueto de Varsovia el historiador judío Emanuel Ringelblum creó el grupo Oyneg Shabat (la alegría del día de descanso) formado por científicos, escritores, dibujantes, rabinos… con la única intención de contar el día a día en el gueto; una crónica de sociedad de la reclusión y las miserias sufridas para, una vez terminada la guerra, escribir un libro. Reunían la información que todos les proporcionaban y con ella elaboraban informes, ensayos, dibujos…. Además, uno de los deportados al campo de Chelmno,Yacob Grojanowski, consiguió escapar y regresó al gueto donde describió con todo detalle todas las atrocidades que había visto. Se elaboró un informe detallado y, a través de la resistencia polaca, se hizo llegar a Londres donde fue publicado como el informe Grojanowski. Aumentaban las deportaciones a los campos y la muerte, por enfermedades o hambre, se adueñaba del gueto… las expectativas de poder salir con vida de allí se iban diluyendo. Así que, se olvidaron del libro y decidieron esconder toda la documentación enterrándola en 3 latas de leche y 10 cajas metálicas por todo el gueto… el mundo debía conocer aquel horror. A fecha de hoy se han localizado las 10 cajas metálicas y 2 latas de leche.

lata

Tras el levantamiento del gueto, casi todos los miembros del grupo fueron asesinados, pero Ringelblum y su familia consiguieron escapar y estuvieron escondidos casi 2 años. Cuando fueron descubiertos por los miembros de la Gestapo, ejecutaron a toda la familia y… a la que les había dado cobijo.

 

 

 

Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, y durante tres años, los victoriosos aliados llevaron a cabo el mayor traslado forzoso de población: entre doce y catorce millones de personas de origen alemán residentes en los países ocupados de Europa del Este, fueron expulsados de sus hogares y obligados a instalarse en una Alemania en ruinas. Metidos en camiones o trenes de ganado, los mismos que se utilizaron para deportar a los judíos, sufrieron enfermedades, hambre y malos tratos… En otros casos, no fueron expulsados directamente sino que pasaron semanas y meses en campos de concentración -en algún lugar se aprovecharon los campos nazis-.

Sin título

En la Conferencia de Potsdam (1945) se reunieron Harry S. Truman, Winston Churchill -sustituido más tarde por Clement Attlee- y Josef Stalin para elaborar el tratado de paz y discutir los pormenores de la posguerra… y la hipócrita expulsión y migración forzosa. La propuesta partía de Stalin, que ya la había puesto en práctica anteriormente, pero fue apoyada por EEUU e Inglaterra; sólo Francia, que no participaba en la Conferencia, rechazó la propuesta. La medida se vendió como la única forma de prevenir la violencia sobre la minoría étnica alemana en los países ocupados (Polonia, Checoslovaquia, Hungría…) y la creación de Estados étnicamente homogéneos. Realmente fue una limpieza étnica.

En palabras de Churchill:

La expulsión es el método que, en la medida de nuestras posibilidades, será el más satisfactorio y duradero. No habrá mezcla de poblaciones que causen problemas eternamente […] Se hará una limpieza.

En la práctica, la medida adoptada en Potsdam sólo hacía que ratificar una política de hechos consumados que el Ejército Rojo había puesto en práctica en su avance hacia Alemania.

Si bien es cierto que algunos residentes en los países ocupados de origen alemán se aprovecharon de tal circunstancia durante la ocupación y de que, tras el fin de la guerra, hubo algunos casos aislados de venganzas entre la población civil, no se justifican las medidas adoptadas. La migración forzosa, que según la declaración de Potsdam, debía ser ordenada y humana, se convirtió en una crisis humanitaria… los refugiados llegaban con lo puesto a una Alemania devastada.

A finales de 1947, el Consejo de Control Aliado declaraba:

La oposición a todas las transferencias de población obligatorias futuras, en particular el traslado forzoso de personas de los lugares que han sido sus hogares durante generaciones.

 

 

 

Tras el desembarco de los Aliados en Normandía, a un grupo de soldados americanos se le encomienda una peligrosa misión: poner a salvo al soldado James Ryan, cuyos tres hermanos han muerto en la guerra… este era el argumento de la película Salvar al soldado Ryan de Steven Spielberg. La muerte de tres hermanos en la guerra, justificaba que el gobierno de los EEUU ordenase traer de vuelta a casa al cuarto hermano que también estaba en el frente. Y si esta fue la trágica historia de una familia que intervino en la Segunda Guerra Mundial, podemos darle la vuelta a la tortilla y encontrar a la familia más afortunada… los nueve hermanos británicos Windsor que participaron en la Segunda Guerra Mundial regresaron sanos y salvos.

Con 68 años, y con mucho tiempo libre tras jubilarse, Bob Windsor decidió investigar qué había sido de la extensa familia de su padre… eran 16 hermanos (13 hombres y 3 mujeres). Después de la guerra, los hermanos se habían desperdigado por el mundo y apenas tenían contacto entre ellos; consiguió localizar a su tío Wally Windsor -el único de los hermanos que todavía vivía- en Edmonton (Canadá) y cuando fue a visitarle se encontró con un anciano de 90 años con los primeros síntomas de Alzheimer, así que poco le pudo ayudar… pero antes de marcharse vio en la pared un certificado Guinness World Records  que acreditaba que los nueve hermanos Windsor tenían el récord de la mayor cantidad de hermanos que sirvieron en la Segunda Guerra Mundial.

Bob con el certificadoBob con el certificado

Este galardón le sirvió para descubrir que en 1940 se habían alistado en el ejército británico: Albert (41 años), Jim (37), Harry (35), Bill (33), Arthur (31) -padre de Bob-, Tom (30), Dick (27), Sid (23) y Wally (18)…  y todos sobrevivieron al conflicto. Pero aún hay más… los tres hermanos mayores – George, Charles y Albert – lucharon en la Primera Guerra Mundial. Charles murió en 1917, durante la ofensiva en Francia, y allí quedó enterrado. George y Alfred, los dos hermanos varones que no pudieron alistarse, estuvieron trabajando en una fábrica de municiones y dos de las hermanas –Violet y May– lo hicieron de enfermeras. Edward, había muerto en 1922 con 7 años.

Arthur
Albert
BillBill
HarryHarry
JimJim
TomTom
DickDick
SidSid
WallyWally

Fuentes e imágenes: Cambridge News, Daily Mail

Saludos

 

Pintura de Augusto Ferrer Dalmau

La Division Azul en combate – Pintura de Augusto Ferrer Dalmau

El pasado día 10 de febrero se cumplieron los 70 años de la batalla más dura librada por los españoles voluntarios de la llamada Division Azul. Desde aquellas lejanas fechas, ese día se pasó a llamar el “miércoles negro”, debido a las altísimas pérdidas sufridas por la división, que llegaron al 70% de los hombres metidos en la batalla…
Situación inicial

Situación inicial


Encuadrada como parte de la llamada Operación Estrella Polar (Polyarnaya Zvezda en ruso), ideada por Zhukov y destinada a embolsar parte de los ejércitos alemanes que asediaban Leningrado y forzar al levantamiento del cerco, la batalla comenzó con la mayor preparación artillera hasta la fecha. Como dice en su libro sobre la División Azul, División 250, Tomás Salvador, “Ya está el jaleo…” “La preparación artillera duró tres horas. Tres horas imposibles. Parecía mentira que se pudiera mantener aquella intesinsidad de fuego… Las bajas eran muy crecidas. Las trincheras estaban siendo removidas de arriba abajo. La capa de nieve había desaparaecido, manchada por las explosiones y mezclada de arriba abajo con la tierra helada”.
Al cabo de dos horas, aparece la aviación soviética, la “parrala” como la llamaban los soldados, porque porque no sabían por donde aparecería, al tiempo que se alarga el tiro de la artillería por detrás de las líneas españolas. Esto no podía significar sino que entraba en juego el asalto. Y así fue, un total de más de 44.000 soldados se lanzan al asalto de las posiciones, apoyados por carros de combate KV1 y T34, anticarros y varias brigadas mecanizadas y de esquiadores. En este momento de la batalla, las compañías españolas tenían ya una media del 50 % de bajas, pero se agarraban a sus posiciones, y no tenían pensado huir. Se les había pedido resistir hasta el último hombre y una orden así, cualquier otro regimiento la hubiese desobedecido, pero no uno formado por infantes españoles… con ellos topó el plan del mariscal Zhukov y ellos lo hicieron fracasar.
Ataques rusos y reacción española

Ataques rusos y reacción española


Reorganizados a toda prisa, los puntos de resistencia no dejaban de disparar sobre la masa de soldados rusos, como relata el libro más arriba citado, ó las memorias del capitán Palacios ó las del sargento Angel Salamanca, los cañones de las MG’s estaban al rojo, la artillería española llegaba a disparar a punto cero y cuando las posiciones cayeron, hasta el comandante Reinlein hizo de infante en terribles luchas cuerpo a cuerpo. Ese fue el principal error de los soviéticos, querer acabar con los puntos de resistencia españoles en vez de tratar de esquivarlos y profundizar las brechas abiertas. Los actos de heroísmo numantino se repitieron a lo largo de toda la línea: La compañía del capitán Oroquieta quedó aniquilada; la del Capitán Palacios, casi; la del Capitán Huidobro fue arrasada, mientras él les animada a voces, gritándo a sus guripas, como se autodenominaban los soldados, “¡Esto no es nada!¡Somos españoles!”. El Capitán Losada llegó a pedir a la artillería propia “Fuego sobre mi posición”, el cabo Ponte Anido, con la Cruz Laureada ese día, con el cuerpo acribillado, agarró una mina antitanque y se abalanzó contra un carro que disparaba contra el hospital español atiborrado de heridos…
Capitán Huidobro

Capitán Huidobro

Capitán Urbano- Con dos insiginas de carros destruidos "a mano" en Krasny Bor

Capitán Urbano- Con dos insiginas de carros destruidos “a mano” en Krasny Bor


Las posiciones quedaron rodeadas, aisladas y machacadas, pero seguían frenando el avance soviético y, enterados del “jaleo” que tenían sus camaradas, muchos de los soldados que estaban en la estación de tren, 20 kilómetros más atrás, a punto de volver a España, volvieron para defender los enormes huecos que había en la línea. Los alemanes, sorprendidos por la violencia de la ofensiva soviética, no acudieron a ayudar a los españoles. Seguramente pensaron que aquella locomotora de Zhukov se había llevado por delante a los pobres diablos kameraden del sur y que sería mejor reorganizar las líneas.. pero para su sorpresa y sobretodo, para la de los mandos soviéticos, los guripas habían resistido, aun a pesar de haber perdido el pueblo de Krasny Bor, habían conseguido que los rusos, sólo avanzaran tres kilómetros, que fracasara la operación entera y que el frente se estabilizara por otro año más.
Ultimos combates

Ultimos combates


Pero esta victoria, como escribí más arriba, no salió gratis: En menos de 24 horas, los guripas sufrieron un total de 2.252 bajas; 1.127 muertos, 91 desaparecidos y 1.035 heridos. Además unos 300 españoles, casi todos heridos, cayeron prisioneros y no regresaron, los que lo hicieron, hasta el año 1954 a bordo del barco Semiramis. Los soviéticos perdieron unos 11.000 hombres… como cuenta Angel Salamanca, le llevaron prisionero y fue interrogado por un español republicano al servicio del Ejército Rojo y que “todo el afán del coronel ruso era saber qué armamento usábamos, hablándonos incluso de un arma secreta de Hitler. «Dice el coronel que habéis causado más de 11.000 bajas, y eso es imposible con ametralladoras y fusiles maúser corrientes»”, como dice el historiador y periodista Fernando Díaz Villanueva, “el arma secreta y, más que milagrosa, correosa, eran los divisionarios, hijos de la lejana España, herederos de una tradición milenaria que se cifra en resistir lo que haga falta a cualquier precio, con razón o sin ella, en Rusia o en Sierra Morena.” Lejos de querer entrar en disquisiciones sobre los porqués, los motivos, las razones que llevaron a miles de compatriotas a enzarzarse en una lucha brutal, y mucho menos reducirlos a discusiones políticas o revisiones históricas, queremos tan sólo reflejar, muy por encima, los hechos que allí acaecieron y que tuvieron como protagonistas a unos hombres que firmaron una de las más brillantes páginas de nuestra reciente historia militar.

Mapas de la obra “Morir en Rusia” de Carlos Caballero Jurado
Otra obra interesantes, además de las citadas, “Los Combates de Krasny Bor” del general Salvador Fontenla
Por último, les paso este link a Google Earth, con un estudio interesante sobre la División Azul. Proyecto Division Azul

 

El 16 de noviembre de 1944, un bombardero B-24 de United States Army Air Forces (USAAF) se estrelló en la selva de Borneo después de haber sido derribado por los japoneses. Siete de los diez tripulantes del avión consiguieron saltar en paracaídas antes de que la aeronave se estrellase en medio de la selva. Habían salvado sus vidas… por ahora.

Tripulación del B-24 estrelladoTripulación del B-24 estrellado

Los supervivientes se reunieron y se alejaron de la zona del accidente para no ser localizados por las patrullas japonesas, pero fueron a topar con los Dayak -los indígenas de Borneo temidos por su antigua tradición de cortar las cabezas-. Al contrario de lo esperado, por las leyendas que circulaban en torno a los dayak, el encuentro fue amistoso y supuso la salvación de los estadounidenses. Los llevaron a su poblado donde les curaron las heridas y, lo más importante, los escondieron de las japoneses. Dos cuestiones jugaron a favor de los estadaunidenses: el hecho de que la antigua constumbre de cortar cabezas había sido abandonada tras el paso por la isla de los misioneros cristianos y la evangelización de los dayak, y la enemistad de éstos con los japoneses por someterlos y haber masacrado a los misioneros. Durante varios meses estuvieron conviviendo con los dayak hasta que…

Practicando con las cerbatanas de los dayakPracticando con las cerbatanas de los dayak

El 25 de marzo de 1945, Tom Harrisson, antropólogo y comandante del ejército británico, y 7 australianos miembros de la Z Special Unit -unidad del cuerpo Special Operations Australia (SOA), creado para operar detrás de las líneas japonesas en el sudeste asiático- fueron lanzados en paracaídas sobre la isla con la misión de rescatar a los pilotos caídos y levantar a los dayak contra los japoneses. La Unidad consiguió contactar con los indígenas y preparó la huida de la isla. Mientras se estudiaba el plan de evacuación, Harrison consiguió convencer a los dayaks para que dejasen a un lado su resistencia pasiva frente a los japoneses y se enfrentasen a ellos en una guerra de guerrillas en la selva… además de recuperar la costumbre de cortar cabezas. Se convirtieron en una pesadilla para los japoneses.

Finalmente, y con ayuda de los dayak, se limpió una zona llana de la tupida selva e hicieron una pista de aterrizaje con bambú para darle consistencia y que una pequeña aeronave pudiese aterrizar. En junio de 1945, tras siete meses en la isla, los pilotos estadounidenses salían de la isla.

Dayak en 1945Dayak en 1945

Fuentes e imágenes: Lost in Borneo, The Airmen and the Headhunters

El 7 de Diciembre de 1941, día en que la Marina Imperial Japonesa atacó sin previo aviso la base naval de Pearl Harbor en Hawaii, provocando la entrada en guerra de los Estados Unidos, pasó a la historia como “el día de la infamia”, tal y como el presidente de los USA, Franklin Delano Roosevelt, lo calificó en el famoso discurso en el Congreso al día siguiente, que finalizó pidiendo a los congresistas que votaran la declaración de guerra al Imperio de Japón.

El ataque, precedido durante muchas semanas de tensas negocaciones entre ambos gobiernos, provocó el hundimiento ó el daño de 19 barcos de distinto tamaño (4 acorazados hundidos), más de 300 aviones destruidos ó dañados, y más de 2400 personas muertas y casi 1300 heridos, entre civiles y militares.  Durante muchos años se había advertido la posibilidad de que esto ocurriera y ambos bandos tenían sus planes de contingencia hechos desde los años 20. Los movimientos de las dos potencias en el Pacífico, respondían a movientos perfectamente calculados: lo suficiente para ir provocando, ocupando ó ampliando las esferas de influencia, sin tener que llegar a la guerra, de momento. Así los japoneses necesitados como siempre de materias primas, invadieron Manchuria en el año 31,  amenazaron las Indias Holandesas y en el año 37 atacaron Nanking, provocando una masacre brutal en la población china, añadiendo el hundimiento en el río Yangtsé, accidental segun ellos, del cañonero americano USS Panay, destinado en China para “proteger las vidas y los intereses americanos allí”, así como varios petroleros de la Standard Oil. Mientras, los norteamericanos adelantaban sus bases a las Filipinas, llevando unos 40000 soldados a las islas,  establecían puntos de defensa en China, Alaska, las Aleutianas, y, una vez Japón invade la Indochina francesa en 1941, suspende el envío de materias primas y elaboradas a Japón, lo que es interpretado por éstos como casi una declaración de guerra.

Los planes para un golpe en el Pacífico son pues, puestos en marcha por Japón. El almirante Isoroku Yamamoto y el capitán Minoru Genda, son los encargados del ataque a la base de Pearl Harbour. Estudiando el ataque efectuado por los británicos a la base italiana de Tarento en el Mediterráneo, tienen decidido un atáque aéreo desde portaaviones a las bases, seguido de ataques por tierra a distintos territorios, aunque no a Hawaii.

Yamamoto(Izquierda), Genda (derecha)

Yamamoto(Izquierda), Genda (derecha)

No es sin embargo aprobado el ataque hasta el 5 de Noviembre y autorizado el 1 de Diciembre.

El 26 de Noviembre, 6 portaaviones con su escolta y una dotación de más de 400 aviones parten del norte de Japón con destino a Hawaii, llegando a la distancia de ataque el día 7. Dos oleadas consecutivas de aviones atacaron las instalaciones de la isla, incluyendo barcos, aeródromos y otras instalaciones, aunque dejando intactas instalaciones tan importantes como los depósitos de combustible, la base de submarinos, los cuarteles generales y, sobretodo, los astilleros de reparaciones de la Marina. En total Japón perdió 29 aviones, resultando dañados otros 74, y hundidos 4 submarinos de bolsillo destacados allí para apoyar el ataque.

Ataque desde los aviones japoneses

Ataque visto desde los aviones japoneses. El West Virginia acaba de ser tocado por un torpedo.

. Aunque los principales responsables de los ataques, Genda y Fuchida, insistieron en un tercer ataque, preparado ya en las cubiertas de los portaaviones, el almirante al mando, Nagumo, decidió que no se llevara a cabo, debido entre otras causas a que para él, el objetivo del ataque ya había sido cumplido y los portaaviones no estaban en la base. De haberse llevado a cabo, según el almirante norteamericano Nimitz, las operaciones de la flota se habrían visto muy reducidas por más de un año. En ese mismo día, fuerzas japonesas atacan Malasia, Guam, las islas Filipinas, y las islas de Wake y Midway.

Vean en vídeo la explosión del USS Arizona

Pearl Harbor en HD

Pero, ¿donde estaban los portaaviones? ¿Por qué no estaban en Pearl Harbour y si una importante parte de la flota? Si prácticamente las conversaciones estaban a punto de ser rotas, la población estaba en su mayoría convencida de que la guerra con Japón era inevitable.. ¿cómo los barcos estaban sin protección, amarrados como si de una exposición se tratara, al igual que los aviones en sus aeródromos? Todas estas preguntas han desatado durante muchos años una serie de conjeturas y/o “teorías conspirativas” sobre la posibilidad de que el alto mando norteamericano, empezando por su presidente, hubieran sabido el día y el lugar del ansiado ataque, que les permitiera entrar en la guerra. Incluso, hace unos años, aparecieron una serie de documentos en los que se implicaba al premier británico Winston Churchill, en una posible trama para no proveer información a Roosevelt sobre los movimientos japoneses hacia Hawaii. Desde principios de la guerra eran capaces de descifrar los códigos navales y diplomáticos nipones y supieron de la orden de ataque a los EEUU. A mediados de Noviembre interceptaron un mensaje “Código Púrpura”, con la frase Viento hacia el Este, y que fue interceptado también por los americanos, indicando el ataque a los Estados Unidos. Un mensaje codificado naval japonés (JN25) de Yamamoto, interceptado por los británicos el 2 de Diciembre, “Subir al monte Niitaka” era la señal de que el ataque estaba en marcha, y no se informó a los americanos. Desde luego, cuando Churchill se enteró del ataque, no escondió su alegría por el hecho… al fin los Estados Unidos entraban en la guerra y dijo “Tener a los Estados Unidos a nuestro lado es para mi la mayor alegría. Saber desde este momento que están en la guerra hasta el cuello y a muerte. Así que al final hemos ganado!”.

Memorial al acorazado USS Arizona en Pearl Harbour

Memorial al acorazado USS Arizona en Pearl Harbour

Los Estados Unidos, como hemos visto, no estaban ni ciegos ni sordos tampoco. Un documental emitido hpor History Channel y producido por la BBC, llamado “Traición en Pearl Harbour”, llegó a proclamar que Roosevelt conocía absolutamente todo del ataque japonés y que dejó que ocurriera para que los USA pudieran entrar en la guerra, sin parecer los que dispararan el primer tiro. Aun cuando al documental se le pudiera tachar de sensacionalista en muchos aspectos, incluso de no ser honesto, el 25 de Noviembre, el secretario de guerra de los USA, Henry Stimson, anotó en su diario: “FDR (Franklin Delano Roosevelt), nos ha asegurado que seremos atacados. FDR nos preguntó: La cuestión es como deberíamos hacer que los japoneses maniobren para disparar el primer tiro, sin demasiado peligro para nosotros. Para tener el apoyo total de la población, es deseable que sean ellos quien lo hagan, de manera que no haya duda para nadie de quienes son los agresores”, y según un periodista norteamericano, Joseph Lieb, el secretario de Estado Cordell Hull le había asegurado que se atacaría Pearl Harbour y que el presidente lo sabía y lo quería. La noticia la mandó a la United Press, pero nadie creyó el hecho. Tan sólo, irónicamente, un periódico en Hawaii se hizo eco de la noticia de Lieb.
Honolulu Advertiser

Honolulu Advertiser con el anuncio de que los japoneses podrían atacar en el fin de semana

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Y ustedes? Que opinan? Hay mucho en esta época de teorías conspirativas por todos lados, pero hasta donde sería verdad esto que hoy nos ocupa? Día de la Infamia ó día de la Traición?

Kalach? No sonará mucho. Operación Urano? Algo sonará más… Stalingrado. Eso si suena… El 19 de Noviembre de 1942 comenzó la ofensiva soviética que marcaría el principio del fin de la presencia de los ejércitos alemanes en la Unión Soviética, y por extensión la llegada del Ejército Rojo a Berlín y el final de la guerra dos años y medio más tarde.
Fue en Kalach, hace hoy 70 años, el 23 de Noviembre de 1942, año y mes bisagra en la guerra*, donde las dos puntas de la ofensiva se encontraron y encerraron al 6º Ejército Alemán en Stalingrado. Todo había comenzado con la “Fall Blau”, operación Azul en Junio de este año,

Maxima penetración de las fuerzas alemanas con la situación de Stalingrado y el monte Elbrus

cuyo objetivo final era arrebatar a la URSS los campos petrolíferos del Cáucaso y que posiblemente hubiera sido coronado con éxito, y a saber si como hubiera sido el final de la guerra.. pero no fue así. Adolf Hitler intervino sobre los planes iniciales, dividiendo sus fuerzas en dos y enviando una de ellas a la conquista de la ciudad que tenía el nombre de su odiado enemigo, Stalingrado. El grupo de Ejércitos A, llegó a las estribaciones del Cáucaso, llegando a plantar la Kriegsflagge en la cima del monte Elbrus, la montaña más alta del Cáucaso y de Europa, y alguna patrulla hasta el mar Caspio, en la zona de Astrakhan, pero no consiguieron su objetivo debido a la comentada “interferencia” del Führer, al hacer que se desviaran elementos importantes hacia el grupo B, a fin de cumplir con su obsesión de tomar la ciudad.

Tropas de montaña alemanas colocan la bandera de combate en la cima del Elbrus a 5640 metros de altura

Stalin, por su parte, no dejará que caiga “su” ciudad en manos de su también odiado enemigo, y ordena el 19 de julio que la ciudad quedase en estado de sitio total, sin permitir a los civiles abandonar la ciudad, para así alentar a la milicia soviética con la permanencia de los habitantes, llegando a emitir su famosa orden 227, la conocida como “ni un paso atrás”, creando los destacamentos de bloqueo, para impedir la retirada, dándoles la potestad de disparar sobre quien lo hiciera. El 14 de Septiembre, el ejército alemán llega hasta el centro de la ciudad, muriendo en los combates el hijo de la famosa comunista española “la Pasionaria” Dolores Ibárruri. El comisario político de la ciudad, el futuro secretario general Kruschev, con una energía, y una crueldad, increible se hace cargo de la ciudad y de su defensa el general Chuikov. A costa de tremendas bajas los alemanes van haciéndose poco a poco de la ciudad, llegando a ocupar prácticamente toda la ciudad. Aun así, no toda la ciudad pretendidamente ocupada está en manos de la Wehrmacht. La famosa “casa de Pavlov” aguanta todo el sitio y todos los intentos alemanes de ocuparla, las enormes fábricas y graneros a las orillas del Volga, llegan a tener pisos en los que los ocupantes cambian varias veces, la toma del túmulo funerario tártaro del Mamayev Kurgan, de 102 metros de alto, fue una batalla dentro de la batalla: entre el 14 de Septiembre y el 17 del mismo mes, los soviéticos lanzaron a los 10.000 hombres del la División 13 de Guardias Fusileros a retomar el Kurgan, lo consiguieron y para el 17, atacando la estación de ferrocarril prácticamente todos habían muerto. Los alemanes contraatacaron, hasta veinte veces en un mismo día y la retomaron y la volvieron a perder varias veces hasta que unos y otros consiguieron mantener unas posiciones en la misma desde las que se acosaban continuamente. Al terminar la batalla se recogieron más de 1000 fragmentos de metralla y metal por metro cuadrado en el Kurgan… hoy en día, en donde en este lugar se alza hoy uno de los complejos monumentales más impresionantes del mundo http://www.stalingrad-battle.ru/aun se extraen fragmentos de hueso y metal. Sin embargo, la lucha de desgaste se iba haciendo cada vez más difícil para el Eje. Los soviéticos recibían a través del Volga continuos refuerzos, a pesar de que las bajas hacia finales de septiembre se cifraban en 3000 soldados diarios, mientras que Paulus, el general al mando del 6º Ejército alemán, apenas disponía de reservas. Los estragos en sus filas, provocados tanto por los continuos asaltos como por las cada vez más numerosas y eficientes unidades de francotiradores soviéticas, no eran fácilmente recuperables. Aún así, continuaban al ataque y en Octubre se aprestaron a dar el golpe final a lo que quedaba del 62 ejército de Chuikov.

Situación antes del último ataque el 13 de Octubre

. La lucha que se dio las fábricas de Acero Octubre Rojo, la de tractores Dzerzhinsky y la de cañones Barrikady se hicieron famosas en el mundo entero. El 8 de Noviembre en un discurso público en Munich, Hitler anunció si cambio de planes, diciendo que Stalingrado estaba prácticamente conquistada y que no quería crear un segundo Verdún, así que prefería atacar con grupos de asalto. Y así fue, pequeñas unidades especializadas, iban acabando con los focos de resistencia a base de durísimas pérdidas, y mientras tanto el Estado Mayor Soviético, la Stavka, alertada por su red de espías en el OKW, la “Orquesta Roja”, supo de la debilidad de los flancos del 6º Ejército, comenzando a acumular más de millón y medio de hombres, junto con carros, cañones… cosa que los alemanes ni sospecharon, ni podían imaginar ellos ni en sueños recibir tal cantidad de refuerzos. El invierno se presentó en toda su crudeza, la enfermedad, la falta de alimentos, ropa, medicinas, municiones hizo también, más si cabe, acto de presencia… y entonces el 19 de Noviembre, después de haberse dado cuenta de que era la única alternativa viable, Stalin lanzó esas 200 divisiones contra el flanco norte y el sur, aplastando a las débiles divisiones rumanas que, sólo en algunos casos, opusieron una seria resistencia que aun así fue arrollada en pocas horas. Los mandos del 6º Ejército no tomaron en principio muy en serio la ofensiva, y 4 días más tarde, en Kalach, la tenaza se había cerrado: Paulus y sus 250.000 hombres estaban atrapados.

Fotograma de una película soviética con la dramatización del encuentro en Kalach de las dos puntas de la tenaza

El OKW recomendó la salida del Kessel, el cerco, por zonas que podían haber sido abiertas con cierta facilidad, pero Hitler se negó en redondo, apoyado por Goering quien prometió que con sus aviones haría llegar diariamente 500 toneladas de suministros… en su mejor día, la Luftwaffe sólo pudo hacer llegar 260 toneladas, la media 85 tn, a costa de la pérdida de 488 aviones. Poco a poco, se iba estrechando el cerco, las bajas por hambre comenzaron a aparecer, los heridos, reales e imaginarios, se amontonaban en los aérodromos intentando escapar del infierno del Kessel, hasta que los rusos tomaron los aeródromos en Enero, y ya escapar era imposible… Solo quedaba la rendición, Paulus intentó convencer al Führer de la misma y Hitler, contestó nombrándole Mariscal de Campo, sugiriéndole en todo caso el suicidio, diciéndole que ningún mariscal alemán se había rendido.. Pero ya todo era inútil, el 1 de Febrero Paulus firmó la rendición. La resistencia organizada se prolongó hasta el 2 de Febrero en que el general Strecker desde la Barrikady, habiendo agotado todas las municiones y luchando cuerpo a cuerpo, radió el último mensaje hasta el día 2 de Febrero, en el que expresaban a Alemania y a su lider que habian cumplido con su deber. Aun en Marzo había focos de resistencia repartidos por la ciudad, reportandose desde Febrero más de 10000 hombres muertos o prisioneros por los rusos.
Expresar en cifras lo que significó Stalingrado es sólo una de las maneras en que se puede cuantificar este terrible acontecimiento. Las fuerzas del Eje perdieron entre 500.000 y 850.000 hombres, de los cerca de 110.000 prisioneros, retornaron sólo unos 6.000. Los soviéticos sufrieron más de 1.100.000 bajas, de ellos unos 14.000 ejecutados por la orden 227. El número de civiles muertos es desconocido, pero dada la orden de Stalin de no abandonar la ciudad, prefiero no imaginar el número. Las pérdidas materiales, después de recontar las humanas, es mejor dejarlas de lado.
El hecho es que Stalingrado significó un cambio de rumbo total en la guerra. Los alemanes lograron algunos éxitos parciales en lo que quedaba de guerra, pero nunca más volvió a ser la maquinaria capaz de organizar, si exceptuamos la fallida en Kursk, operaciones semejantes a Barbarroja o al Fall Blau.
Hoy en día, Stalingrado, rebautizada como Volgogrado, recuerda aquellos terribles meses en unos conjuntos monumentales impresionantes y recibe miles de visitantes que rinden homenaje a los caídos en esta batalla, símbolo de la gloria, la resistencia y el coraje para unos, y, como refleja el general Strecker en sus memorias, la cúspide más alta de la futilidad militar de la historia.

La Llama Eterna por los caídos en Stalingrado, dentro de uno de los monumentos en la ciudad

Madonna de Stalingrado


No me resisto a incluir esta imagen, que pude ver en persona en la iglesia Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche, en Berlin. Dibujada por el médico Kurt Reuber en Stalingrado en las Navidades del 42, les recomiendo que busquen y lean la conmovedora historia que la rodea. Hoy, copias de ella están en las catedrales de Coventry y Volgogrado como símbolo de la paz y reconciliación entre las naciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para saber más sobre Stalingrado; hay miles de sitios en Internet con información detalladísima sobre los hechos que allí acaecieron.Quiero destacar

http://www.stalingrad-info.com/

http://www.stalingrad.net/

y por supuesto, la siempre a mano wikipedia!

 

Sobre los museos:

http://www.stalingrad-battle.ru/ (traducción al final de la página)

Libros, Antony Beevor y William Craig tienen dos buenos libros sobre el tema.

Películas, además de los miles de videos y documentales (muchos de ellos pueden verse en youtube), hay dos películas que vale la pena ver, aun a sabiendas de las desviaciones inevitables que hay, como son Enemigo a las Puertas y sobretodo la alemana Stalingrado de Josef Vilsmaier.

 

Y ustedes? Que opinan?

Ayer hizo 68 años de que el mariscal de campo más famoso de la II Guerra Mundial (al menos del lado alemán), se subiera a un coche acompañado de los generales Burgdorf y Maisel, después de que éstos se hubieran presentado en la casa de Rommel y le informaran de que iba a ser procesado por su presunta implicación en el atentado del 20 de Julio contra Hitler.

Rommel observando con sus prismáticos el frente africano que frecuentemente inspeccionaba desde este SDKFZ 250, bautizado como “Greif”

Este proceso, que sería llevado por el repugnante juez Roland Freisler en su juzgado del “pueblo”, hubiera sido otra de los muchos que ese individuo hubiera llevado sin ningún tipo de miramientos, humillando como era su costumbre a los procesados hasta límites, increibles. Si alguien tiene curiosidad puede hacer una búsqueda en youtube sobre él. Realmente da asco.. y miedo pensar en tener delante a semejante cosa. Rommel además de ser juzgado, sería expulsado del ejército y su familia perseguida y posiblemente, ejecutados todos.
Zorros, pero no del desierto, Burgdorf y Maisel, le ofrecieron una “alternativa honorable”: el suicidio, un funeral de estado y protección para su familia, explicando que murió por las heridas sufridas por el ataque aéreo que sufrió en Normandía el 17 de Julio de ese mismo año. Esperaban, como así fue, que él eligiría esta alternativa. De haber sido la otra es imposible evaluar el impacto que hubiera tenido el procesamiento de Rommel, el más apreciado de los generales de Alemania, en la corte de Freisler. Y no sólo de cara a la opinión pública alemana, sino al estado en que la moral de las tropas hubiera quedado, (y podríamos hablar de su capacidad de combate?) de llegar a conocerse las acusaciones contra él, por no hablar de como podría haber sido utilizado por la propaganda aliada.

En otro post, más adelante, hablaremos sobre sus logros y fracasos militares, su posible implicación en el atentado del 20 de Julio. Admirado por muchos, incluso por sus enemigos, cuestionado por otros, duro con sus generales, cercano a sus tropas.. hoy en día son muchos los que opinamos, parafraseando a nuestro “Cantar del Mio Cid”: ¡Oh Dios, qué buen vasallo si hubiese tenido buen señor!
Y ustedes, que opinan?

El 7 de diciembre de 1941 la Armada Imperial Japonesa, al mando del almirante Yamamoto y bajo la supervisión del Primer ministro Hideki Tojo, lanzaba un ataque sorpresa contra la Flota del Pacífico de los EEUU en Pearl Harbor (Hawai). Estados Unidos declara la guerra a Japón.

Hideki Tojo


El 2 de septiembre de 1945, el ministro de Asuntos Exteriores japonés, Mamoru Shigemitsu, firmaba la rendición ante el general americano, Richard K. Sutherland, a bordo del USS Missouri. Douglas MacArthur dio órdenes para la detención de los criminales de guerra, incluyendo al Primer ministro Tojo. Ante la derrota y la humillación de ser capturado, Tojo intentó suicidarse pegándose un tiro en el pecho. Milagrosamente consiguieron salvarle la vida para ser procesado por crímenes de guerra. Una vez que estuvo recuperado fue trasladado a la cárcel de Sugamo donde pararía el resto de sus días hasta ser condenado y ejecutado en 1948.

Durante su “estancia” en la cárcel, Tojo fue atendido en varias ocasiones por sus problemas dentales hasta el punto de tener que hacerle una prótesis por haber perdido muchas piezas. En primera instancia le atendió el dentista George Foster pero para poder hacer la prótesis pidió ayuda a otro dentista recién llegado a Japón, Jack Mallory. Jack Mallory tenía en sus manos la prótesis del “Hitler japonés“… su venganza estaba servida. Junto con Foster decidieron grabar en la dentadura el mensaje “Remember Pearl Harbor“, pero para no ser tan evidente lo hicieron en código morse:

REMEMBER ._. . _ _ . _ _ _… . ._.
PEARL ._ _. . ._ ._. ._..
HARBOR …. ._ ._. _… _ _ _ ._.

Foster y Tojo

Lo que debería haber sido un secreto, porque así lo acordaron, se filtró y la cosa se puso fea. A los tres meses, y en medio de la noche, tuvieron que volverle a la cárcel y “desfacer el entuerto“.