Romulo

 

En Junio de 1944, los aliados desembarcaron en Francia, en Normandía para ser más exactos. Su intención era terminar con la guerra antes de Navidad, pero el empeño de las tropas alemanas y su negación a rendirse hicieron padecer a Europa un año más de cruenta guerra. En principio, el frente de Normandía no contaba con muchas tropas para defenderla y las que estaban acantonadas eran de segunda clase, la mayoría provenientes de países ocupados y obligados a reclutarse en el ejército alemán. El estado mayor alemán creía ciegamente (aunque no todo) que el ataque al continente por parte de las fuerzas angloamericanas sería por el Calé situado más al norte en la costa francesa y puerto que está más cerca de las islas británicas.

Es por ello que la presencia de divisiones Panzer en la costa normanda era más bien poca. Así se encontraban en la zona la 21 Pz. Div. (Conocida división Panzer que luchó heroicamente en África) situada entre Caen y Falaise, y con solo el Pz reg. 22, la 12 SS Panzer División“Hitlerjugend” más al sureste, y la Panzer Lehr División al sur de la anterior. En la península de Contentin sólo se encontraba el Panzer batallion 100, formado por carros franceses capturados en el 40.

Las reservas y unidades más poderosas se encontraban más cerca de Calé que de Normandía. Durante el 6 de junio, día del desembarco no se movilizó ninguna división Panzer de la reserva y no fue hasta días más tarde cuando se comenzaron a dar cuenta de que el ataque a Normandía era el verdadero desembarco y no habría otro por Calé. Fue entonces cuando se enviaron las divisiones de reserva al frente, donde los aliados ya tenían una cabeza de playa consolidada y era demasiado tarde para un contraataque alemán.

Así fue como una de las unidades en llegar a Normandía, en este caso desde Alemania, fue el 503 Pz-abt., justo a tiempo de participar en la defensa alemana del sector de Caen. Julio de 1944 “Operación Goodwood”.

El 503 Pz-abt. (Batallón de carros ) fue creado en Neurppin con una mezcla de personal del 5º y 6º regimientos panzer. No estaba compuesto totalmente por carros Tigre y tenía algunos PZIII’s Fue transferido al sector sur del frente ruso en diciembre de 1942 y recibió los Tigre que le faltaban en abril de 1943. Tomó parte en el batalla del Kursk y en septiembre contó sus victorias: 501 carros de combate destruidos, 308 piezas antiaéreas y ocho aviones. En primavera de 1944 fue retirada del frente a un cuartel en Ohrdruf en la región de Turingia para ser reconstruida, pero no recibió sus Tigres hasta el 11 al 17 de junio, cuando la primera compañía tuvo el privilegio de recibir los tipo B conocidos como Tigres reales (Koenigstiger). El comandante de la unidad era el capitán Fromme. La primera compañía era comandada por el teniente Oelmer, la segunda por Baon Von Eichel-Steiber y la tercera compañía por el capitán Walter Scherf quien recibió la cruz de caballero el 23 de febrero de 1944. La compañía del cuartel general del batallón estaba bajo el mando del capitán Wiegand. El batallón recibió ordenes de de salir hacia el frente de invasión a finales de junio y ocho convoyes transportaron la unidad desde Alemania a París en cinco días. Pararon en Dreux el 2 de julio con el frente a todavía 200Km del frente y en cuatro jornadas nocturnas el batallón alcanzó la villa de Rupiere, entre Troan y Moult, al este de Caen.

El 7 de Julio, el batallón estaba en reserva y experimentó el bombardeo a Caen y el 11 de julio fue puesto en alerta a las 5 de la mañana y agregado tácticamente al 22 Pz reg. ( Perteneciente a la 21 división Panzer). Media hora más tarde, la 3ª compañía se dirigió a Collumbelles, al noreste de Caen, y cuando el panzer de cabeza alcanzó un caserío a 3Km del objetivo, carros británicos abrieron fuego. El teniente Koppe, que comandaba uno de los Tigres, formó su sección de carros en escalón a la derecha; y el que iba primero, comandado por el feldwebel Sachs se desvió a la izquierda con su sección, mientras el Barón Von Rosen permaneció en carretera con su tercera sección. Una sección disparaba mientras la otra avanzaba. Una capa gruesa de polvo y humo se levantó entre las casas, y la infantería británica se retiró. Los Tigres no estaban a más de 200 metros del parapeto donde ardían los Shermans mientras el resto huía. Dos de los últimos chocaron entre sí y sus tripulaciones se rindieron con sus brazos en alto. Los británicos perdieron doce Shermans y los Tigres se camuflaron a la espera de que llegara la infantería. El barón Von Rosen bajó de su panzer para examinar los dos Shermans y de los papeles que encontró en su interior dedujo que pertenecían al Royal Armoured Corps. Pero de repente la artillería naval abrió fuego contra el pequeño caserío y cuando el bombardeo cesó, el Capitán Scherf informó al comandante del batallón (Capitán Fomme) que volvía del hospital. El Capitán Fomme recuperó los dos Shermans que habían colisionado ya que todavía estaban operativos. Así, mientras los Tigres de la tercera compañía se retiraban, el barón Von Rosen cogió a dos conductores experimentados con él y pudo llevar los dos carros atrás bajo los cohetes y las ráfagas de ametralladoras de los caza bombarderos aliados.

 

Carros de la 503 escondidos de la aviación

Carros de la 503 escondidos de la aviación

Tras la captura de Caen por parte de los aliados, un cerrojo importante del frente quedaba cerrado y los alemanes esperaban una próxima operación de Montgomery en este sector. Pero ¿sería por el este o por el oeste de la ciudad? En la tarde del 17 de julio, el comandante del Grupo Panzer Oeste, General Eberbach fue llamado por el mariscal de campo Von Kluge quien había llegado para sustituir a Rommel, herido ese día por un Spitfire mientras viajaba en su coche. Elerbach le dijo a Kluge: “Mañana esperamos un ataque a gran escala desde Caen en tres direcciones. Dos divisiones y dos brigadas blindadas están listas en la cabeza de puente; hay dos divisiones y dos brigadas blindadas en Caen; en la línea del frente, al este de la ciudad, hay además tres divisiones y una brigada blindada; y en la segunda línea, dos divisiones y dos brigadas blindadas.” Entonces Von Kluge le preguntó qué posible ataque sería el más factible para el enemigo: ¿El del oeste de Caen o el de la cabeza de puente de la aerotransportada al este de la ciudad? “¿Que terreno cree usted que es el más adecuado para desarrollar el ataque? Elerbach respondió: “El sector que encara el II Cuerpo, entre Breteville-sur-Odon y Juvigny-sur-Seulles.” Es cierto que la batalla de la colina 112 (al este de Caen) estaba todavía en curso se había intensificado desde el 15 de julo, pero los alemanes estaban bien informados de la amenaza en el segundo sector (oeste de Caen) Durante la noche del 16 al 17 de julio, sus aviones de reconocimiento habían tomado fotos con flash del reagrupamiento de la 11ª división acorazada y además, la interrogación de prisioneros había suministrado mucha información interesante. Como confirmó el General Eberbach, el alto mando alemán esperaba una gran ofensiva para el 10 de julio.

En efecto, el General Montgomery había reunido más de 1000 carros para la nueva ofensiva que se llamaría Goodwood, y esos recursos habían sido reunidos bajo el mando de VIII cuerpo de ejército a las órdenes del General O’Connor que tenía tres divisiones acorazadas bajo su mando

Por su parte, los alemanes estaban preparados. Gracias a los puestos de observación y en particular de uno colocado en lo alto de la acería de Colombelles (la posición alemana más al norte), así como del reconocimiento aéreo; se esperaba un ataque en el área al noroeste de Caen y al este del río Orne. Rommel Había reforzado ese frente con dos cuerpos de ejército colocados en tres líneas de defensa.

El campo de batalla elegido era una vasta planicie inclinándose ligeramente desde la línea de comienzo del ataque en el norte (23mts de altitud) hasta la cresta del Cerro de Bourgebus en el sur (63mts de altitud). Era un terreno ideal para un ataque de blindados pero los defensores tenían muchas cartas en la manga. Los pueblos formaban puntos fuertes; la vía del ferrocarril cortaba la línea de avance, formando un obstáculo que lo ralentizaba; y finalmente el Cerro de Bourgebous dominaba el terreno circundante. Esos dos obstáculos fueron usados por los alemanes como ventaja para colocar la segunda y tercera líneas de defensa a lo largo de ellas, y en su mayoría estaban agrupadas bajo una misma estructura de mando. La 16ª División de Tierra de la Luftwaffe, una unidad mediocre, fue virtualmente sacrificada en la primera línea, pero detrás de ella, la variedad de unidades colocadas en la segunda línea fueron unidas entre sí en el Kampfgruppe Luck, bajo el mando de Hans von Luck. Además de su propio regimiento, el 125º de granaderos, tenía a su disposición una de las baterías de la 9ª Werfer-Brigade (lanzacohetes múltiples); el batallón de carros de asalto del Mayor Becker (stug-abt 200); Los panzer IV de la primera compañía del 22ª Pz. Reg., con alrededor de cincuenta carros, y lo más importante de todo, los Tigres de la 503 Pz-abt. En la tercera línea estaban los cañones divisionarios de la 21 División Panzer que dominaba el campo de batalla y los formidables 88’s del III Flak Corps que formaban la última línea de defensa anticarro; más las reservas, la más importante de las cuales era la I SS Cuerpo Panzer.

Operation-Goodwood-map2

 

El 18 de julio comenzó el ataque. Finalmente llegó el momento de Montgomery de ir a la ofensiva, él, que había sido objeto de la critica de los americanos. Incluso el mariscal de aire británico Tedder había apuntado a Eisenhower lo incompetente que era Monty, incapaz del romper a través de las líneas alemanas con sus acorazados sin los colosales bombardeos de la fuerza aérea previos a los ataques con el consiguiente peligro de alcanzar a las líneas de frente aliadas.

El telón se subió a las 05:35h; 1035 Lancasters y hallifax de la RAF lanzaron 5938 toneladas de bombas de entre 200 y 1000 Kg. A las 06:15h 100 bombarderos pesados de la RAF atacaron Cagny. Entonces, a las 07:00h 10 “boses” cada uno de marauders y bostons de la 9ª fuerza aérea estadounidense (USAAF) atacaron el corredor a lo largo del cual las divisiones blindadas iban a avanzar. De cualquier modo, de los 415 bombarderos bimotor que tomaron parte, sólo 318 lanzaron sus cargas sobre el objetivo. A las 07:20h comenzó otro bombardeo, esta vez por parte de la 8ª fuerza aérea estadounidense que duró hasta las 09:30h. Hacia el mediodía el cielo se nubló lo que redujo la efectividad del arma aérea aliada.

El bombardeo tuvo un efecto devastador en las líneas alemanas y el 1º batallón del 22º Panzer, agregado al Kampfgruppe Luck estaba justo debajo. Según testimonios recavados por Paul Carrel, la cuarta compañía sufrió particularmente, tan pronto oyeron el retumbar de los escuadrones de bombarderos, las jóvenes tripulaciones cerraron sus escotillas y buscaron refugio dentro de los Panzers. Pero escucharon el silbido de descenso de las bombas alrededor; sus Panzers se sacudieron como juguetes, en algunos casos se dieron la vuelta por completo y las explosiones resonaban en las planchas del casco. Algunos tripulantes decían que se iban a suicidar mientras otros simplemente perdieron la razón. Los carros que fueron alcanzados se incendiaron o fueron simplemente sepultados. El daño fue también severo para el batallón de carros pesados (503 Pz-abt), la 3ª compañía, que era comandada por el teniente Barón von Rosen, estaba posicionada en los campos aledaños al castillo de Manneville durante el bombardeo, y fue las más duramente afectada. El propio carro el teniente fue dañado, el del sargento Westernhausen fue destrozado por un impacto directo, se incendió y la tripulación que estaba refugiada debajo, murió en el acto. El Tigre del sargento mayor Sachs fue puesto boca abajo por la onda expansiva de una explosión yaciendo boca abajo dentro del cráter de una bomba y dos de sus tripulantes murieron. La explosión fue terrible y el propio von Rosen quedó inconsciente durante dos horas antes de recuperar el sentido e informar al cuartel general del batallón que estaba en “El Castillo”. Para llegar allí tuvo que abrirse camino por un paisaje lunar de cráteres de bombas para descubrir que el castillo había sido destruido y que el personal del batallón había buscado refugio en lo alto de la escalera de la torre que aún quedaba intacta. El capitán Fromme dio la orden de que los carros supervivientes debían ponerse en funcionamiento, y si era necesario, desenterrar los carros y quitar la tierra que bloqueara las aperturas de ventilación. Tras un inmenso esfuerzo, la tercera compañía tenía ocho Tigres disponibles que fueron enviados a contraatacar hacia el oeste, hacia el flanco de las columnas blindadas británicas. La 1ª y 2ª compañías de carros pesados sufrieron menos daños durante el bombardeo y fueron enviadas 12 Km. a retaguardia para antes o después ser atacados en Cagny.

Carro destruido por la aviación enemiga

Carro destruido por la aviación enemiga

A las 7:00h cesó el bombardeo de artillería que había apoyado el aéreo y a las 7:45 comenzó el ataque terrestre. Ocho kilómetros de campos devastados y huertos, se extendían enfrente de la 11ª División Blindada británica; los Shermans del 3º RTR (Regimiento de Tanques Reales) aplastaba una senda de a través de un océano de dorado maíz y la 16ª Luftwaffe había sido aniquilada en el bombardeo, y con ella, la primera línea de defensa alemana. Los que sobrevivieron estaban en estado de shock e incapaces de combatir- más de 430 prisioneros fueron llevados a la retaguardia aliada.

Después de algunas horas, alrededor de las 9:00h, los carros del 3º RTR que habían estado haciendo lentos progresos contra posiciones débiles, se encontraron encarando el primer obstáculo: una vía de tren única que les llevó unos quince minutos cruzarla, y la vía principal quedaba aún lejos.

El Mayor Hans von Luck, que había salido de París, acababa de llegar a su Cuartel General y tomó inmediatamente medidas para hacerse con la situación. Posicionó una batería Flak al oeste de Cagny que abrió fuego contra las columnas blindadas británicas que estaban intentando ya cruzar la vía del tren principal (París Caen). Entonces eran ya las 10:15h, y los carros de un escuadrón de la 11 División Blindada yacían ardiendo en la planicie.

Al mismo tiempo, el Mayor Becker llegó a informar a von Luck que había perdido una de sus baterías de cañones autopropulsados (1/200) en Démouville como resultado del bombardeo, pero dos de ellas estaban intactas y apoyando al batallón de infantería 125 (1/125). Las baterías del Mayor Beck deberían intervenir contra la vanguardia de la punta de lanza acorazada británica y cruzar el fuego de sus cañones de 75 y 105mm con el de la batería antiaérea de Cagny. Eran las 10:15h y la 5ª Compañía del 200 batallón autopropulsado, con base en Prieuré había comenzado a enfrentarse con los carros del 23º de Húsares cuando tuvieron que retirarse a Four , al sur de la línea del tren principal.

Desde Grentheville, algunos cañones antitanque y una docena de cañones de asalto (3/200) se enfrascaron violentamente con los Shermans que lideraban el 3º RTR. De repente, tres de los cañones de asalto del Mayor Becker emergieron de un pequeño bosque a la izquierda y en un par de minutos, la mayoría de los Shermans del Sargento Cresswell fueron destruidos y para escapar de la trampa, los carros británicos se replegaron en formación de escalón derecho. Para entonces eran ya las 11:00h y la infantería no seguía el avance de los carros ya que estaban anclados en los pueblos donde los defensores alemanes habían formado sus puntos fuertes en forma de erizo- Cuverville y Démouville.

En cualquier caso, el 3º RTR estaba haciendo buenos progresos y sus elementos de cabeza, a pesar de las pérdidas, ya estaban a la vista de Hubert-folie, a los pies del Cerro de Bourgebous. Mongomery se sentía exultante y comenzó a preparar el anuncio de su victoria.

Mientras tanto, después de varias horas de gran esfuerzo, bajo el mando del teniente von Rosen, los hombres del 3/503 habían terminado de quitar la tierra de los compartimentos de los motores de los ocho Tigres que quedaban operativos, listos para salir de los campos del castillo de Mannerville y atacar hacia el oeste, sobre el flanco de las columnas blindadas enemigas. Esto es lo que von Rosen contó de lo sucedido: “Formábamos una nueva línea de defensa al suroeste de Mannerville. Estábamos rodeados por cráteres de bombas, alguno de los cuales era de diez metros de diámetro y los conductores de los Panzers se movían con dificultad en ese paisaje lunar, que una vez había sido un laberinto de setos. Me estaba preparando para avanzar hacia Prieuré (al suroeste)”. Pero al hacer eso, los Tigres debían pasar por delante de la batería Flak de Cagny (al sur) y de sus sirvientes que eran expertos en reconocimiento de objetivos aéreos pero que no conocían la diferencia entre los Panzers y los blindados enemigos. Abrieron fuego con todo lo que tenían y destruyeron dos de los carros de von Rosen: El del sargento Schonrock fue alcanzado por un proyectil anticarro y ardió, el del Sargento Muller recibió in impacto que lo atravesó de lado a lado. Otros carros simplemente se incendiaron por el daño sufrido en sus motores causado por el bombardeo, aunque von Rosen pensó en ese momento que había topado con las defensas anticarro británicas. El efecto en la moral de sus hombres fue, en cualquier caso, desastroso y se retiraron de nuevo a Manneville para formar un frente defensivo: de los ocho Tigres de la 3ª Compañía que salieron, sólo uno llegó intacto.

Así, mientras se producía el contraataque de la unidad de Peiper (1ªSS Pz Div) que no relataré aquí, contra los carros del 23º de Húsares; la 11 División Blindada había sido seguida por la División Blindada de los Guardias, que estaba a la vista de Cagny a las 11:00h antes de desplegarse más hacia el este; pero fue retenida allí durante más de seis horas, aguantada por la resistencia de elementos de la II/125º y por la amenaza que suponían los Tigres de la 503 Pz-abt. El 2º de Guardias Irlandeses perdió 9 Shermans en su avance a Vimont, mientras que los Guardias Cold-Stream en su intento de rodear Cagny por el oeste, fueron atrapados por el fuego de los cañones de asalto desplegados en la Granja Prieuré (en las afueras del pueblo). El Sherman del teniente Liddle se incendió; el arma principal del sargento Ferguson fue alcanzada y se destrozó y entonces le llegó el turno al Firefly (Sherman de última generación con cañón de 17 libras) del sargento Mc. Nally. Los cohetes de los Nebelwerfer cayeron sobre ellos creando una gran confusión que paró a la División de Guardias en su camino, imposibilitada de avanzar más hacia el sureste. El Grupo de combate de Luck había detenido a esta formación de élite con el apoyo de los cañones de asalto, los Panzer IV´s y los Tigres de la 2ª y 3ª compañías del 503 Pz-abt.

Pero los Guardias Irlandeses reanudaron su avance y alrededor de las 21:00h, vieron en la distancia un Tigre II (King Tiger), un Tigre I y dos viejos modelos de Panzers IV. Su tripulación estaba sentada bajo los manzanos alrededor de su comandante. El Teniente Gorman estaba a la cabeza del 2º escuadrón del los Guardias Irlandeses y vio la escena – Los alemanes fueron cogidos completamente por sorpresa y corrieron a sus carros que estaban mirando al lado contrario. “Cañón encasquillado, señor” se oyó la voz aciaga del Guardia Schole, el cargador de Gorman. El Tigre II giró su pesada torreta lentamente hacia Gorman y los dos M4 Sherman que lo acompañaban. “Conductor, gira a la derecha. Choca con él –gritó Gorman- y su carro irrumpió a través del seto, corrió por el campo, se deslizó bajo el cañón de 88mm y paró chocando con la rueda tensora derecha (trasera) del Tigre II. Revólveres en mano y armados con granadas, la tripulación irlandesa saltó fuera e hizo prisionera a la tripulación alemana. En ese momento, el otro Tigre puso en su mira al Sherman del sargento Harbison y lo incendió, haciendo volar por los aires a la tripulación con algunas pérdidas. Aprovechando la confusión, la tripulación de Gorman decidió escabullirse, pero entonces él se subió a un Firefly y empezó a dar caza al Tigre I alcanzando la torreta con sus seis proyectiles. Su segundo objetivo era el Tigre II junto con su propio Sherman que había abandonado, incendiándose este último rápidamente, esparciendo el fuego al Tigre. Gorman fue condecorado con la Cruz Militar y su Tigre II, el primero destruido en Normandía fue el único de los cinco carros destruido por los Guardias, frente a los 22 carros perdidos por ellos.

Los alemanes habían conseguido un importante éxito pero no tenían ninguna reserva para enviar a la batalla. Las unidades del1º SS Cuerpo Panzer relevaron a los hombres de la 21 División Panzer que estaban exhaustos y los grupos tácticos del 1º y 12º SS fueron puestos en línea. Poco después de la medianoche del 18 de julio, los Ju88 bombardearon las concentraciones de carros aliados causando numerosas pérdidas.

El 19 de julio, los británicos se metieron ellos solos en varias disputas. A las 16:00h no fueron capaces de tomar Bourgebous encarados con los granaderos de la LAH (unidad de las SS) apoyados por varios Tigres de la 503. A las 18:40h una fuerza blindada compuesta por Tigres y Panteras contraatacaron, pero los Tiphoons fueron llamados y pudieron rescatar a los hombres del 5º RTR(Royal Tank Regiment), forzando a los Panzers a retirarse al refugio del bosque de la Hogue donde mantuvieron su fuego hacia el noreste.

El 20 de Julio una lluvia tormentosa comenzó a caer sobre todo el campo de batalla hundiendo cualquier futura esperanza para la ofensiva aliada. Hubo algunas escaramuzas y los británicos capturaron Bourgebous a las 08:00h. El 21 de julio el VIIº Cuerpo fue relevado por el II Cuerpo Canadiense poniendo fin así a la operación Goodwood.

El Balance:

La ofensiva representó una derrota para Montgomery que le costó a los aliados un total de 314 carros perdidos. Para el 18 de julio ,197 carros, y el 19 de julio, 99 más. El ataque fue conducido hasta una parada y supuso una cierta victoria defensiva para los alemanes quienes, de cualquier modo, perdieron alrededor de un centenar de carros en la batalla. Lo que es realmente importante, es que si bien los aliados habían perdido 314 carros, sólo 140 estaban totalmente inservibles; mientras que los alemanes no tenían refuerzos de hombres ni material. Visto desde ese ángulo, la operación fue un éxito aliado ya que habían inutilizado la capacidad defensiva alemana y, movilizado sus últimas reservas, éstos permanecían incapaces de presentar defensa frente a la próxima ofensiva, cuando llegara.

Ese éxito definitivo ha sido siempre mantenido como ejemplo e incluso hoy, algunos ejércitos que siguen una estrategia defensiva, como Suecia, envían sus cadetes al campo de batalla de Goodwood para aprender como llevar una defensa anticarro. Sobre todo esto están los cañones de 88mm del III Cuerpo Flak, que jugaron un papel decisivo, y en lo que concierne a vehículos blindados, fueron los cazacarros del Mayor Becker que se probaron a sí mismos en el campo de batalla. Los Panteras de Peiper lograron sorprender, mientras que por otro lado, los Panzer IV del 22 Regimiento Panzer (21ª Pz-Div) jugaron un discreto papel, asimismo los Tigres del 503 sufrieron cuantiosas pérdidas. De hecho, la 3ª Compañía dejó el frente, para ser reequipada con Tigre II’s bajo las órdenes del Capitán Scheff, pero nunca reaparecería en Normandía.

Fin