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Kalach? No sonará mucho. Operación Urano? Algo sonará más… Stalingrado. Eso si suena… El 19 de Noviembre de 1942 comenzó la ofensiva soviética que marcaría el principio del fin de la presencia de los ejércitos alemanes en la Unión Soviética, y por extensión la llegada del Ejército Rojo a Berlín y el final de la guerra dos años y medio más tarde.
Fue en Kalach, hace hoy 70 años, el 23 de Noviembre de 1942, año y mes bisagra en la guerra*, donde las dos puntas de la ofensiva se encontraron y encerraron al 6º Ejército Alemán en Stalingrado. Todo había comenzado con la “Fall Blau”, operación Azul en Junio de este año,

Maxima penetración de las fuerzas alemanas con la situación de Stalingrado y el monte Elbrus

cuyo objetivo final era arrebatar a la URSS los campos petrolíferos del Cáucaso y que posiblemente hubiera sido coronado con éxito, y a saber si como hubiera sido el final de la guerra.. pero no fue así. Adolf Hitler intervino sobre los planes iniciales, dividiendo sus fuerzas en dos y enviando una de ellas a la conquista de la ciudad que tenía el nombre de su odiado enemigo, Stalingrado. El grupo de Ejércitos A, llegó a las estribaciones del Cáucaso, llegando a plantar la Kriegsflagge en la cima del monte Elbrus, la montaña más alta del Cáucaso y de Europa, y alguna patrulla hasta el mar Caspio, en la zona de Astrakhan, pero no consiguieron su objetivo debido a la comentada “interferencia” del Führer, al hacer que se desviaran elementos importantes hacia el grupo B, a fin de cumplir con su obsesión de tomar la ciudad.

Tropas de montaña alemanas colocan la bandera de combate en la cima del Elbrus a 5640 metros de altura

Stalin, por su parte, no dejará que caiga “su” ciudad en manos de su también odiado enemigo, y ordena el 19 de julio que la ciudad quedase en estado de sitio total, sin permitir a los civiles abandonar la ciudad, para así alentar a la milicia soviética con la permanencia de los habitantes, llegando a emitir su famosa orden 227, la conocida como “ni un paso atrás”, creando los destacamentos de bloqueo, para impedir la retirada, dándoles la potestad de disparar sobre quien lo hiciera. El 14 de Septiembre, el ejército alemán llega hasta el centro de la ciudad, muriendo en los combates el hijo de la famosa comunista española “la Pasionaria” Dolores Ibárruri. El comisario político de la ciudad, el futuro secretario general Kruschev, con una energía, y una crueldad, increible se hace cargo de la ciudad y de su defensa el general Chuikov. A costa de tremendas bajas los alemanes van haciéndose poco a poco de la ciudad, llegando a ocupar prácticamente toda la ciudad. Aun así, no toda la ciudad pretendidamente ocupada está en manos de la Wehrmacht. La famosa “casa de Pavlov” aguanta todo el sitio y todos los intentos alemanes de ocuparla, las enormes fábricas y graneros a las orillas del Volga, llegan a tener pisos en los que los ocupantes cambian varias veces, la toma del túmulo funerario tártaro del Mamayev Kurgan, de 102 metros de alto, fue una batalla dentro de la batalla: entre el 14 de Septiembre y el 17 del mismo mes, los soviéticos lanzaron a los 10.000 hombres del la División 13 de Guardias Fusileros a retomar el Kurgan, lo consiguieron y para el 17, atacando la estación de ferrocarril prácticamente todos habían muerto. Los alemanes contraatacaron, hasta veinte veces en un mismo día y la retomaron y la volvieron a perder varias veces hasta que unos y otros consiguieron mantener unas posiciones en la misma desde las que se acosaban continuamente. Al terminar la batalla se recogieron más de 1000 fragmentos de metralla y metal por metro cuadrado en el Kurgan… hoy en día, en donde en este lugar se alza hoy uno de los complejos monumentales más impresionantes del mundo http://www.stalingrad-battle.ru/aun se extraen fragmentos de hueso y metal. Sin embargo, la lucha de desgaste se iba haciendo cada vez más difícil para el Eje. Los soviéticos recibían a través del Volga continuos refuerzos, a pesar de que las bajas hacia finales de septiembre se cifraban en 3000 soldados diarios, mientras que Paulus, el general al mando del 6º Ejército alemán, apenas disponía de reservas. Los estragos en sus filas, provocados tanto por los continuos asaltos como por las cada vez más numerosas y eficientes unidades de francotiradores soviéticas, no eran fácilmente recuperables. Aún así, continuaban al ataque y en Octubre se aprestaron a dar el golpe final a lo que quedaba del 62 ejército de Chuikov.

Situación antes del último ataque el 13 de Octubre

. La lucha que se dio las fábricas de Acero Octubre Rojo, la de tractores Dzerzhinsky y la de cañones Barrikady se hicieron famosas en el mundo entero. El 8 de Noviembre en un discurso público en Munich, Hitler anunció si cambio de planes, diciendo que Stalingrado estaba prácticamente conquistada y que no quería crear un segundo Verdún, así que prefería atacar con grupos de asalto. Y así fue, pequeñas unidades especializadas, iban acabando con los focos de resistencia a base de durísimas pérdidas, y mientras tanto el Estado Mayor Soviético, la Stavka, alertada por su red de espías en el OKW, la “Orquesta Roja”, supo de la debilidad de los flancos del 6º Ejército, comenzando a acumular más de millón y medio de hombres, junto con carros, cañones… cosa que los alemanes ni sospecharon, ni podían imaginar ellos ni en sueños recibir tal cantidad de refuerzos. El invierno se presentó en toda su crudeza, la enfermedad, la falta de alimentos, ropa, medicinas, municiones hizo también, más si cabe, acto de presencia… y entonces el 19 de Noviembre, después de haberse dado cuenta de que era la única alternativa viable, Stalin lanzó esas 200 divisiones contra el flanco norte y el sur, aplastando a las débiles divisiones rumanas que, sólo en algunos casos, opusieron una seria resistencia que aun así fue arrollada en pocas horas. Los mandos del 6º Ejército no tomaron en principio muy en serio la ofensiva, y 4 días más tarde, en Kalach, la tenaza se había cerrado: Paulus y sus 250.000 hombres estaban atrapados.

Fotograma de una película soviética con la dramatización del encuentro en Kalach de las dos puntas de la tenaza

El OKW recomendó la salida del Kessel, el cerco, por zonas que podían haber sido abiertas con cierta facilidad, pero Hitler se negó en redondo, apoyado por Goering quien prometió que con sus aviones haría llegar diariamente 500 toneladas de suministros… en su mejor día, la Luftwaffe sólo pudo hacer llegar 260 toneladas, la media 85 tn, a costa de la pérdida de 488 aviones. Poco a poco, se iba estrechando el cerco, las bajas por hambre comenzaron a aparecer, los heridos, reales e imaginarios, se amontonaban en los aérodromos intentando escapar del infierno del Kessel, hasta que los rusos tomaron los aeródromos en Enero, y ya escapar era imposible… Solo quedaba la rendición, Paulus intentó convencer al Führer de la misma y Hitler, contestó nombrándole Mariscal de Campo, sugiriéndole en todo caso el suicidio, diciéndole que ningún mariscal alemán se había rendido.. Pero ya todo era inútil, el 1 de Febrero Paulus firmó la rendición. La resistencia organizada se prolongó hasta el 2 de Febrero en que el general Strecker desde la Barrikady, habiendo agotado todas las municiones y luchando cuerpo a cuerpo, radió el último mensaje hasta el día 2 de Febrero, en el que expresaban a Alemania y a su lider que habian cumplido con su deber. Aun en Marzo había focos de resistencia repartidos por la ciudad, reportandose desde Febrero más de 10000 hombres muertos o prisioneros por los rusos.
Expresar en cifras lo que significó Stalingrado es sólo una de las maneras en que se puede cuantificar este terrible acontecimiento. Las fuerzas del Eje perdieron entre 500.000 y 850.000 hombres, de los cerca de 110.000 prisioneros, retornaron sólo unos 6.000. Los soviéticos sufrieron más de 1.100.000 bajas, de ellos unos 14.000 ejecutados por la orden 227. El número de civiles muertos es desconocido, pero dada la orden de Stalin de no abandonar la ciudad, prefiero no imaginar el número. Las pérdidas materiales, después de recontar las humanas, es mejor dejarlas de lado.
El hecho es que Stalingrado significó un cambio de rumbo total en la guerra. Los alemanes lograron algunos éxitos parciales en lo que quedaba de guerra, pero nunca más volvió a ser la maquinaria capaz de organizar, si exceptuamos la fallida en Kursk, operaciones semejantes a Barbarroja o al Fall Blau.
Hoy en día, Stalingrado, rebautizada como Volgogrado, recuerda aquellos terribles meses en unos conjuntos monumentales impresionantes y recibe miles de visitantes que rinden homenaje a los caídos en esta batalla, símbolo de la gloria, la resistencia y el coraje para unos, y, como refleja el general Strecker en sus memorias, la cúspide más alta de la futilidad militar de la historia.

La Llama Eterna por los caídos en Stalingrado, dentro de uno de los monumentos en la ciudad

Madonna de Stalingrado


No me resisto a incluir esta imagen, que pude ver en persona en la iglesia Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche, en Berlin. Dibujada por el médico Kurt Reuber en Stalingrado en las Navidades del 42, les recomiendo que busquen y lean la conmovedora historia que la rodea. Hoy, copias de ella están en las catedrales de Coventry y Volgogrado como símbolo de la paz y reconciliación entre las naciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para saber más sobre Stalingrado; hay miles de sitios en Internet con información detalladísima sobre los hechos que allí acaecieron.Quiero destacar

http://www.stalingrad-info.com/

http://www.stalingrad.net/

y por supuesto, la siempre a mano wikipedia!

 

Sobre los museos:

http://www.stalingrad-battle.ru/ (traducción al final de la página)

Libros, Antony Beevor y William Craig tienen dos buenos libros sobre el tema.

Películas, además de los miles de videos y documentales (muchos de ellos pueden verse en youtube), hay dos películas que vale la pena ver, aun a sabiendas de las desviaciones inevitables que hay, como son Enemigo a las Puertas y sobretodo la alemana Stalingrado de Josef Vilsmaier.

 

Y ustedes? Que opinan?